¿Estoy?
Supongo que sí.
Aquí está mi cuerpo;
pero mi alma, ya se fue.
Estoy deshabitada,
sin esperanzas,
sin sueños,
sin ilusiones.
Soy un cuerpo vacío,
de puertas cerradas,
con la fe a oscuras,
a gatas por la vida.
Soy una cárcel
de lágrimas heridas,
de ideas asoladas,
de recuerdos viejos.
Sin embargo, aquí estoy;
esperando mi llegada,
y sembrando las semillas
para una nueva cosecha.

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